Tener un jamón entero en casa e ir degustándolo poco a poco es un ritual para muchos, pero también es más complicado de lo que se suele pensar. Conservar el jamón perfectamente para que aguante hasta el final es esencial para que pierda su sabor, color y aroma. Te contamos en este artículo las mejores formas de conservar un jamón en casa.
Conservar el jamón sin empezar
Si aún no tienes la intención de abrir el jamón, la mejor manera de conservarlo cerrado es quitarle la tela con la que viene envuelto para que respire y no genere moho y guardarlo en un lugar fresco y seco, alejado del sol. Si es posible, guárdalo colgado desde la pezuña en posición vertical pues así toda la pieza estará expuesta al aire y toda la carne se secará de forma homogénea. Una despensa, un trastero o incluso el garaje son las mejores opciones para guardar el jamón. De esta manera el jamón puede durar hasta dos meses sin alterar su estado.
No hace falta engrasar el jamón pues el curado ya tiene su propia capa de gasa, el tocino, que se encargará de mantener el interior tierno.
Conservar el jamón empezado
Lo primero que hay que tener claro es que, hasta el momento de su consumo, debemos evitar cortar el jamón. El jamón no tiene fecha de caducidad, pero una vez abierto empieza a resecarse, así que procura consumirlo en un periodo máximo de un mes. Una vez comencemos a cortarlo hay que respetar la capa exterior en las zonas que no vayamos a comer pues así quedará más protegido el interior del aire y la temperatura.
Una de las recomendaciones que suelen hacer los maestros jamoneros es tapar la parte del jamón que se ha abierto con el tocino, pero se debe hacer una pequeña distinción: la grasa amarillenta del exterior no es igual que la que es más blanquecina y está más cerca del interior. La grasa amarilla de la cobertura exterior tiene un sabor rancio que puede “contaminar” el sabor del jamón si dejamos que entre en contacto directo con la carne. Sin embargo, la grasa blanquecina nos ayudará a dejar la pieza protegida e hidratada. También es recomendable colocar un trapo de algodón opaco y limpio para que esté protegido del aire y la luz.
Si no vas a consumir el jamón en un periodo corto de tiempo, otra opción para conservarlo es lonchear el jamón y envasarlo al vacío, esto puedes hacerlo tú mismo o llevarlo a una tienda especializada para que lo hagan por ti. De esta manera podrás disfrutar del jamón a tu ritmo y de forma más cómoda.
Ahora que ya conoces cómo conservar correctamente un jamón, toca disfrutar de nuestros deliciosos jamones y paletillas Legado Ibérico y disfrutar del sabor umami.