Si has comprado un jamón para cortar en casa y has seguido nuestra guía sobre cómo cortar un jamón, sabrás que, llegado el momento, hay que darle la vuelta al jamón para seguir consumiéndolo. Pero, ¿sabes cuándo hay que darle la vuelta al jamón? En este artículo te lo contamos.
Antes de adentrarnos en cuándo hay que darle la vuelta al jamón, hay que tener en cuenta algunas cosas. Lo primero es el tipo de jamonero que vayamos a utilizar para colocar nuestro jamón y comenzar a cortarlo. Hoy en día el mercado nos ofrece una gran variedad de jamoneros que nos permiten colocar el jamón en multitud de posiciones diferentes, adaptándose así a todos los ángulos y posiciones según la preferencia del cortador.
Cuando tengamos decidido qué tipo de jamonero queremos, nos toca elegir si colocaremos nuestra pieza con la pezuña hacia arriba o la pezuña hacia abajo. Esto dependerá de lo rápido que vaya a consumirse y de cómo nos sintamos más cómodos cortándolo. Si el jamón va a consumirse rápidamente (para una fiesta o las navidades en familia), lo aconsejable es colocarlo con la pezuña hacia arriba, pues la maza es la parte más tierna y jugosa. Pero si vamos a consumirlo de manera más lenta, lo mejor es colocarlo con la pezuña hacia abajo para dejar que la maza se vaya curando poco a poco.
Ahora que ya tienes tu jamón colocado en la posición adecuada para cortarlo en tu jamonero y has empezado a lonchearlo en la dirección que marca el eje del jamón (desde la pezuña hasta la punta), es el momento de ver cuándo hay que darle la vuelta.
El momento correcto dependerá de por qué lado hayas empezado, pues cuando haya aparecido el hueso y ya no puedas seguir cortando más lonchas, es el momento de emplear un cuchillo afilado para acceder a los restos cercanos del hueso y pasar al otro lado. Esto ocurrirá de forma más temprana si colocas el jamón con la pezuña hacia abajo, pues nos encontramos con el hueso de la cadera antes.
En resumidas cuentas, una vez que el hueso no te permita seguir aprovechando la carne, es el momento de darle la vuelta al jamón.
Cuando ya no puedas cortar más lonchas por ninguno de los lados, puedes hacer taquitos con la carne sobrante y cortar el hueso para utilizarlo en tus guisos y caldos. Y, por supuesto, cuando termines tu jamón ¡toca encargar el siguiente jamón Legado Ibérico!