Si quieres ser un experto jamonero es fundamental conocer las partes del jamón para saber cómo debes cortarlo y sacarle el máximo rendimiento a cada zona. Para ayudarte, en Legado Ibérico te traemos este artículo. Una vez que lo tengas bien aprendido, ¡toca disfrutar!

La caña
La caña es la parte inicial del jamón y va desde la pezuña hasta el codillo. Tiene una carne muy fibrosa y dura que normalmente se utiliza para cortar en tacos.
El jarrete
Se encuentra junto a la tibia y el peroné y muchas personas lo pasan por alto, desaprovechando su carne. Suele presentar un color rojo intenso. Debido a la concentración de tendones y nervios es una de las partes más fibrosas del jamón. Dependiendo de la curación que nos encontremos en cada jamón, esta parte podrá lonchearse o utilizarse para sacar deliciosos tacos.
La maza
Va desde el jarrete hasta el hueso de la cadera y es la parte más ancha del jamón. Esta zona es considerada la más jugosa y rica pues cuenta con gran cantidad de carne y grasa infiltrada. Sus lonchas suelen tener un corte muy vistoso, rojo intenso, brillante y lleno de vetas. Al ser la zona más ancha, es también donde podemos sacar lonchas algo más grandes y homogéneas.
La contramaza
Está separada de la maza por el hueso de la cadera. Esta parte del jamón está más curada que la maza, pero presenta bastante infiltración de grasa por lo que sigue siendo una zona muy jugosa.
La babilla
Es la parte más estrecha del jamón y está situada justo debajo de la maza. Es la parte más magra del jamón y la que tiene menor cantidad de grasa infiltrada y menor proporción de carne. Debido a su alto grado de curación su carne es de un color rojo más oscuro que el de la maza. Suele ser la parte más difícil de cortar.
La punta
Es la parte final del jamón, contraria a la pezuña y la que mayor concentración de grasa presenta. Esto se debe a que las piezas suelen estar colgadas por la pezuña, por lo que la grasa resbala por cada pieza concentrándose principalmente en esta zona. El color de su carne es rosáceo y brillante y resulta muy sabrosa por sus numerosas infiltraciones.
Ahora que ya conoces al dedillo todas las partes del jamón y cómo se aprovechan, ya estás un paso más cerca para ser un especialista jamonero. Toca ir a la tienda a por uno de nuestros jamones Legado Ibérico y aprovechar el conocimiento adquirido.