Disfrutar de las propiedades que ofrece un buen jamón ibérico pasa por un proceso que va a permitir deleitarse con todas las maravillosas características del mejor jamón. Este año 2021 y por las características de todo lo ocurrido, hace que pongamos más interés en como disfrutamos de nuestros productos.
Dentro de ese proceso una de las claves fundamentales al realizar la cata de un jamón ibérico es acompañarlo con un buen vino cava, un jerez, un vino rosado o uno blanco. Nunca con un vino tinto. Por ejemplo, el vino tinto, al tomarlo al tiempo que se prueba un jamón, hace que este último se solidifique y se sienta carnoso. Una vez elegido el vino se debe preparar el jamón para comenzar la cata. En este momento los aspectos primordiales son el corte y la presentación.
El jamón ibérico debe cortarse en lonchas lo más finas posibles, adaptadas al corte de la pieza para lograr que todas las lonchas tengan su parte adecuada de grasa al momento de comenzar la cata.
Esa capacidad de infiltrar la grasa es lo que hace la verdadera diferencia entre un jamón u otro y es lo que pueden apreciar en una cata de jamón ibérico.
En cuanto a la presentación siempre se va a distinguir mejor sobre un fondo blanco, que permita apreciar sus cualidades.
Cata de jamón ibérico
- AspectoLa parte magra del jamón presenta unos colores rojos muy intensos, gracias a su alta tasa de mioglobina. Cuanto más intenso este color mejor será la pieza. En lo que refiere a la grasa esta debe ser blanca o un poco rosácea. Si se trata de un jamón con un largo proceso de curación la grasa puede presentar ligeros tonos amarillentos. Una manera de evaluar la calidad de la grasa es tocarla con las manos y verificar que se torna transparente.
- AromaEl jamón ibérico presenta un olor intenso que recuerda los frutos secos y tostados. En este sentido combina a la perfección con el cava pues las uvas de su elaboración tienen esas mismas notas de hierbas aromáticas.
- GustoLa forma de degustar el jamón es tomar las lonchas finas por la parte magra para introducir en la boca la parte grasas que debe sentir que se funde al contacto con la lengua y permitir apreciar los sabores que se forman en el largo proceso de curación.
En este punto forma una buena combinación probar el vino. El cava no solo va a limpiar la boca, va a lograr que estos aromas entren por la vía retro nasal y dar la sensación de seguir masticando el jamón.
En resumidas cuentas, disfrutar de un buen jamón ibérico requiere de un proceso que permite degustar todas las propiedades que ofrece el mejor jamón. Por esta razón, uno de los elementos esenciales es acompañarlo de un buen vino, con la finalidad de establecer el mejor maridaje.