Como hemos comentado en otros artículos anteriormente, el corte del jamón es una parte fundamental a la hora de disfrutar del producto. Existen algunas diferencias a la hora de realizar el loncheado a máquina o a cuchillo. En el artículo de hoy os hacemos un resumen detallado para que podáis elegir sin problema entre el jamón ibérico cortado a máquina o a cuchillo.
Diferencias entre el jamón ibérico cortado a máquina o a cuchillo
Para realizar para el corte de un jamón a máquina se debe pulir y deshuesar la pieza antes, mientras que con el corte a cuchillo solo retiraremos la piel y la grasa de la zona que vayamos a cortar.
Durante el corte a máquina del jamón, la hoja afilada de acero gira a altas revoluciones para conseguir un fileteado fino y uniforme. Esto genera una fricción que hace que la temperatura de la pieza aumente y se pierda parte de la grasa, mermando así algunas de sus propiedades organolépticas. Esto no sucede con el corte con cuchillo que aporta una mayor jugosidad a la pieza y un bouquet mucho más intenso.
Si bien es cierto que el corte a cuchillo es más artesanal y espectacular, una de las grandes ventajas del loncheado a máquina es que se pueden conseguir lonchas relativamente finas y homogéneas sin necesidad de un conocimiento experto. Además, se consigue una presentación mucho más vistosa.
Otras ventajas son su precio más económico y la posibilidad de conservarlo en perfecto estado durante más tiempo. Aunque también es cierto que se pierde la oportunidad de aprovechar todas las piezas del jamón como cuando compramos la pieza completa.
En resumen, hay que tener en cuenta que, aunque sí existen ciertas diferencias entre un jamón ibérico cortado a máquina y uno cortado a cuchillo, estas son prácticamente inapreciables y se necesitan muchísimos años educando al paladar para conseguir notar la diferencia en los matices de ambos.
Cortar un jamón con cuchillo como un profesional no es precisamente una tarea fácil, pues cada loncha debe tener el grosor y la longitud exacta para que se pueda degustar su sabor y la grasa se deshaga en la boca. Es por eso que, si no estás acostumbrado o no sabes hacerlo, te aconsejamos que lo compres ya loncheado. En Legado Ibérico ofrecemos loncheados de gran calidad listos para presentarlos en la mesa y disfrutar de su sabor.