La Navidad es el momento perfecto para ser creativo en la mesa. Todos queremos que nuestra celebración sea especial, y una de las formas más divertidas y originales de sorprender a los invitados es con un centro de mesa comestible. Sí, has leído bien: decoración que no solo se ve increíble, sino que además se puede degustar. Con jamón, chorizo, salchichón Legado Ibérico y otros productos ibéricos, puedes combinar sabor y estilo de una manera que dejará a todos con la boca abierta.
Por qué preparar un centro de mesa esta Navidad
Un centro de mesa tradicional puede verse bonito, pero al final solo es eso: un centro que se quitará cuando lleguen los primeros entrantes. Con un centro comestible, todo lo que pongas sobre la mesa se convierte en parte del banquete. Los productos Legado Ibérico aportan color, aroma y sabor, y permiten que tú, tus amigos y familiares comencéis a disfrutar incluso antes de sentarse a comer. Además, es una forma de integrar estos productos en tu celebración de manera especial estos días.

Qué necesitas para tu centro de mesa
Para preparar tu centro de mesa, puedes usar:
- Jamón y paleta Legado Ibérico: cortados en lonchas finas o enrollados en pequeñas “rosas”.
- Chorizo, salchichón y mortadela Legado Ibérico: en rodajas, cubos o enrollados en brochetas.
- Quesos y frutos secos: para dar color y contraste.
- Frutas frescas o deshidratadas: como higos, uvas, cerezas o manzanas, que darán un toque de dulzor.
- Palillos, brochetas o pinchos de madera: para montar los elementos de forma estable.
- Una base bonita: una tabla de madera, bandeja elegante o fuente amplia donde puedas colocar todos los elementos.
Cómo montar tu centro de mesa Legado Ibérico paso a paso
- Empieza por la base: Coloca los productos más especiales, como jamón y paleta, doblados o enrollados de manera estética, cubriendo la mayor parte de la superficie.
- Añade altura y volumen: Usa chorizo, salchichón o brochetas de embutido para dar dimensión al centro. Puedes crear pequeños ramilletes de embutidos enrollados como si fueran flores.
- Rellena los huecos con detalles: Coloca frutos secos, queso en cubos o frutas pequeñas entre los embutidos para dar color y textura.
- Cuidado con la simetría y el equilibrio: Intenta que el centro tenga un punto focal y que los elementos más altos estén en el centro, bajando hacia los bordes para que todos los invitados lo vean bien.
- Toques finales: Añade pequeñas ramitas de hierbas aromáticas, hojas de romero o tomillo para dar aroma y un toque que haga que el centro luzca aún más navideño.

Consejos extra para un resultado espectacular
Con la selección de productos Legado Ibérico y siguiendo el paso a paso podrás crear tu centro de mesa comestible perfecto. Pero si quieres ir más allá, tenemos algunos consejos extra:
- Planifica el centro según el número de invitados: no hagas uno demasiado pequeño si vas a recibir a muchas personas, y asegúrate de que todos puedan llegar a los embutidos fácilmente.
- Mantén la frescura: si lo preparas con antelación, cubre con film transparente y guarda en frío hasta el momento de servir.
- Combina sabores: no pongas solo embutidos; un toque de dulce con fruta o miel en pequeños recipientes hará que cada bocado sea una experiencia completa.
Con estas ideas, tu centro de mesa no solo será el protagonista de la Navidad, sino que también dará pie a conversaciones, risas y, sobre todo, momentos deliciosos alrededor de la mesa. Y lo mejor de todo: todo se puede comer y disfrutar con todos los sentidos.